El 40% de los trabajadores no recibió formación en el último año, pese a considerarla clave para su desarrollo profesional
- Las habilidades personales son las más valoradas, pero quedan rezagadas en cuanto a formación ‘efectiva’
- Las mayores brechas entre relevancia y realidad se dan tanto en habilidades personales como en las de gestión y liderazgo, las competencias más estratégicas
- El 45% considera que la formación debe ser una tarea compartida por trabajadores y empresa; la IA y los idiomas son dos de las habilidades con más dedicación por iniciativa propia
En un mercado laboral en constante evolución, la formación continua se consolida como uno de los principales pilares para mantener la empleabilidad y mejorar el rendimiento profesional. Sin ir más lejos, entre los objetivos de la Década Digital 2030 se incluye promover las capacidades a través de la formación y el aprendizaje permanente, necesarias en entornos cada vez más digitalizados en los que se requiere trabajar eficazmente con herramientas como la IA. Sin embargo, la realidad muestra una importante desconexión entre la relevancia que los trabajadores otorgan a la formación y el acceso real a la misma. Según una encuesta realizada por InfoJobs, la plataforma de empleo líder en España, a población ocupada, el 40% de los profesionales no ha recibido ningún tipo de formación en el último año.
Las habilidades personales (como la comunicación o el trabajo en equipo) y las competencias técnicas específicas del puesto se sitúan como las más relevantes para los trabajadores: tres de cada cinco las posicionan en primer y segundo lugar –ambas con una valoración media de 7,1–, seguidas de las habilidades digitales, especialmente valoradas entre quienes teletrabajan y entre mujeres y perfiles TIC. En general, ellas muestran una mayor concienciación sobre la importancia de la formación continua y la actualización de competencias.
En cambio, si se compara la importancia que dan los trabajadores con la formación que dicen haber recibido, los datos muestran que las habilidades más valoradas quedan rezagadas: las personales se sitúan en tercer lugar (18%), por detrás de las técnicas (32%) y las digitales generales (20%). Las habilidades de gestión y liderazgo, que también son importantes para los encuestados (6,4 de media), quedan en último lugar en términos de formación ‘efectiva’, con un 12% de las menciones. En general, son los mandos intermedios quienes reciben más formación en casi todas las áreas, y los hombres acceden en mayor medida a las de habilidades de gestión y liderazgo de equipos, lo que refleja una tendencia histórica en la asignación de roles directivos, a pesar de que estas competencias son especialmente valoradas por las mujeres.
Las competencias más importantes son también las más desatendidas a nivel formativo
La comparativa entre relevancia y realidad muestra, por tanto, un gap bastante amplio en habilidades personales y de liderazgo: en concreto, las primeras registran una brecha de 47 puntos porcentuales entre su importancia (65%) y la formación recibida (18%), mientras que en las habilidades de gestión y liderazgo la diferencia alcanza los 39 puntos (51% vs. 12%).
Además, las habilidades técnicas específicas del puesto (64% de importancia vs. 32% de formación recibida) y las digitales (58% vs. 20%) presentan también diferencias significativas, aunque algo menores.

Fuente: InfoJobs
Si el foco se pone entre quienes consideran esencial una formación concreta (la valoran con 9 y 10) y está accediendo a ella, en general, menos de un tercio de los profesionales la está recibiendo. Solo en el caso de las competencias técnicas específicas del puesto se alcanza un 43% de formación efectiva entre quienes la consideran clave, mientras que en liderazgo esta cifra desciende hasta apenas 1 de cada 5 profesionales.
En palabras de Mónica Pérez, directora de Comunicación y Estudios de InfoJobs, “los datos reflejan una desconexión clara entre la importancia que los profesionales conceden a la formación y las oportunidades reales para desarrollarla. Especialmente preocupante es el caso de las habilidades personales y de liderazgo, que son clave para la evolución profesional y, sin embargo, son las que presentan mayores carencias. Apostar por una formación más alineada con estas necesidades será fundamental para mejorar la empleabilidad y la competitividad de las organizaciones”.
La formación se percibe como una responsabilidad compartida, aunque no todos los perfiles la entienden igual
En lo relativo a la formación y a la actualización de competencias, predomina una visión de corresponsabilidad. En concreto, el 45% de los trabajadores considera que esta tarea debe recaer tanto en la empresa como en el propio profesional, frente al 34% que la atribuye principalmente al trabajador y al 21% que la sitúa en la empresa.

Fuente: InfoJobs
No obstante, esta percepción no es uniforme y varía según el perfil. Las mujeres y quienes trabajan en modelos híbridos muestran una mayor inclinación a entender la formación como una responsabilidad compartida. Por el contrario, los perfiles de dirección, gerencia o Consejo de Administración muestran una mayor inclinación a situar esta responsabilidad en el individuo: el 57% considera que recae principalmente en el profesional, lo que podría condicionar la inversión estructural en formación dentro de las organizaciones.
La autoformación sigue siendo limitada, aunque encuentra en la IA uno de sus principales focos
La formación por iniciativa propia tampoco logra compensar completamente la falta de acceso a formación estructurada. Más de la mitad de quienes han recibido formación han dedicado menos de 10 horas de su tiempo libre, mientras que casi un cuarto asegura no invertir tiempo personal en su desarrollo, especialmente entre los mayores de 35 años.
En este contexto, la inteligencia artificial y los idiomas se posicionan como dos de las habilidades con mayor dedicación (16% en ambos casos). También destaca la gestión y liderazgo como área para formarse por cuenta propia.
En paralelo, la inversión económica en formación sigue siendo reducida. Solo el 23% de los trabajadores que han recibido formación ha invertido dinero en ella, frente a un 77% que no ha realizado ningún desembolso. Entre quienes sí invierten, el gasto más habitual se sitúa entre 50 y 199 euros (37%), aunque casi uno de cada tres (32%) supera los 500 euros, reflejando un mayor compromiso en una parte de los profesionales.

Fuente: InfoJobs
*Nota metodológica del informe:
Los datos de la población ocupada se han extraído con una encuesta online autoadministrada (CAWI) a través de un panel con un cuestionario estructurado de una duración aproximada de 15 minutos. La muestra ha sido de 1.025 panelistas que componen una distribución proporcional y representativa de la población activa nacional de 18 a 65 años y guiada por cuotas de sexo, edad y región y ocupación. El margen de error es de +/-1,4%.
