El mercado laboral bate su récord de ocupación, pero el subempleo sigue al alza entre los trabajadores con contrato indefinido
- Actualmente hay casi 2,5 millones de personas desempleadas, un 2,3 % menos que hace un año, y una tasa de paro del 9,9 %
- El segundo semestre del año se cerró con más de 22,7 millones de personas ocupadas, 510.300 (+2,3 %) más que en el mismo momento de 2025
- Desde 2022 han aumentado los asalariados con un contrato indefinido que se declaran en situación de subempleo. Durante el segundo trimestre del año, 1.041.200 personas con este tipo de contrato estaban subempleadas
El segundo trimestre de 2026 terminó con 2.495.300 personas desempleadas, según los datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA) publicada hoy por el INE. Este registro supone un descenso del 7,9 % con respecto al trimestre anterior. En términos absolutos son 213.300 personas más. La comparativa con el mismo periodo de 2025 refleja un descenso del paro de 57.800 personas (-2,3 %). La tasa de paro actualmente se sitúa en el 9,9 %.
Por lo que se refiere a la población activa, marca un nuevo récord con 25.274.300 millones de personas trabajando o en disposición de hacerlo, un 1,8 % más que hace un año. Por otro lado, actualmente hay 22.779.000 personas ocupadas, la cifra más elevada de la serie histórica. Este indicador ha aumentado un 2,2 % frente al primer trimestre de 2026, por lo que ahora hay 486.000 ocupados más que entonces. La variación interanual es del 2,3 % (+510.300 personas).
Dentro de la población ocupada, los datos publicados hoy muestran que hay 19.585.400 asalariados y 3.193.600 no asalariados. Entre los que forman parte del primer grupo, lo más frecuente es estar vinculado con un contrato indefinido a la empresa, situación en la que se encuentran 16.629.300 personas (85 % del total de asalariados). Los 2.956.100 (15 %) restantes cuentan con un contrato temporal.
La fotografía actual de los asalariados en función del tipo de contrato no siempre ha sido así. El carácter estacional del mercado laboral, que experimenta durante el verano su punto álgido con el empleo vinculado al turismo, había otorgado tradicionalmente un peso relevante a los contratos de carácter temporal. De hecho, la tasa de temporalidad, que mide el peso de los asalariados con contrato temporal frente al total de asalariados, hace diez años era del 25 %, diez puntos más que ahora.
Este panorama comenzó a cambiar significativamente en 2022 con la entrada en vigor de la reforma laboral, que limitaba las contrataciones temporales fomentando las de tipo fijo discontinuo. Una fórmula que se enmarca en los contratos indefinidos y que favorece la estabilidad en el nexo entre trabajador y empresa, pero que igualmente expone a los empleados a periodos de inactividad, condicionando a su vez su seguridad laboral.
Crece el subempleo entre los asalariados con contrato indefinido
Este cambio de uso de las distintas modalidades de contratación también ha tenido impacto en el subempleo. Un término con el que el INE define al conjunto de ocupados que desea trabajar más horas, que está disponible para hacerlo y cuyas horas efectivas de trabajo en la semana de referencia son inferiores a las horas semanales que habitualmente trabajan los ocupados a tiempo completo en la rama de actividad en la que el subempleado tiene su empleo principal.
Actualmente, el 7 % de la población ocupada en España se encuentra en esta situación. Son, en total, 1.668.800 personas, que por tipo de contrato se distribuyen entre el 62 % que tiene un contrato indefinido, el 30 % uno temporal y un 7 % cuyo contrato se enmarca en la categoría «no clasificable».
Hasta el comienzo de 2022, los indefinidos y los temporales tenían un peso similar dentro del subempleo. Sin embargo, la reforma laboral trajo consigo un incremento de la representatividad de los indefinidos, cuya presencia sobre el total ha aumentado 16 puntos desde el segundo trimestre de 2021, un año antes de la entrada en vigor de este marco normativo, mientras que los temporales han retrocedido 15.
De manera relativa, los subempleados con un contrato fijo registrados durante el pasado trimestre (1.041.200) son un 16 % más que los 898.900 que había hace justo cinco años. Sin embargo, los 508.800 con contrato temporal de ahora son un 42 % menos que los de hace un lustro (880.800).
Si bien este cambio de tendencia se explica en parte por el creciente peso de los asalariados con contrato indefinido sobre el total de ocupados, también pone de manifiesto que, con el panorama actual, todavía queda margen de mejora en lo relativo a la calidad del empleo.
Para Mónica Pérez, directora de comunicación y estudios de InfoJobs, «debemos seguir poniendo el foco sobre cuestiones como el subempleo que reflejan cómo, pese al avance que ha supuesto la reforma laboral, la estabilidad de los trabajadores sigue siendo una problemática relevante, que se ve agravada en el momento actual, en el que el estancamiento de los salarios junto con el elevado coste de la vida o el difícil acceso a la vivienda están acentuando la pobreza laboral».
