Barcelona, 2 de diciembre de 2016.- El mes de noviembre ha dejado 24.841 personas más inscritas como parados en los Servicios Públicos de Empleo, de acuerdo con los datos difundidos hoy por el Ministerio de Empleo. De este modo, el paro registrado se sitúa en 3.789.823 personas.
 
El aumento del desempleo en noviembre contrasta con los buenos datos del año pasado en este mismo mes y genera dudas sobre la campaña navideña. Habrá que esperar a los datos de diciembre para sacar conclusiones más completas, pero la demanda interna (festivos y compras hacen de noviembre y diciembre los meses del consumo) parece no tener tanta fuerza como se podía esperar. 
 
En esta confluencia entre mercado de trabajo y consumo tiene especial importancia el acuerdo parlamentario alcanzado esta misma semana para incrementar un 8%, hasta los 707,6 euros al mes, el Salario Mínimo Interprofesional. Es una buena noticia para los que cobran menos, pero también puede serlo para toda la economía ante esas dudas que parecen surgir.  
 
El incremento del salario mínimo tiene dos derivadas económicas directas: por un lado, mejores sueldos suponen más consumo; y, por otro, genera una presión al alza sobre el resto de los sueldos. El riesgo, claro está, es que frene la creación de empleo, pero en esta coyuntura de crecimiento económico parece un escenario improbable. 
 
Así las cosas, será en 2017 cuando entre en vigor la subida del salario mínimo y se compruebe si la recuperación tiene la solidez que se le supone y es capaz de aprovechar las buenas consecuencias de esta decisión en lugar de caer en sus riesgos.