Valoración de los datos del Servicio Público de Empleo Estatal
Barcelona, 2 de marzo de 2016.- Febrero se ha mantenido plano en términos de empleo. El paro registrado en las oficinas de los Servicios Públicos de Empleo durante el pasado mes se incrementó ligeramente (2.231 personas) respecto a enero, lo que supone un aumento del 0,05%. 
 
Históricamente, este es un mes poco dado a variaciones significativas: en tierra de nadie entre las campañas navideñas y las de semana santa, su atonía en términos laborales no resulta sorprendente. Sin embargo, sí que es relevante que rompe una tendencia de dos años de descensos (ligeros, pero descensos) del paro registrado en febrero.
 
Pero los datos hechos públicos hoy por el Ministerio de Empleo permiten otra lectura relevante: apenas un 10% de los 1,3 millones de contratos firmados en febrero fueron indefinidos. Casi cada mes se repite este patrón y sólo uno de cada diez contratos es estable. Es la plasmación de la histórica dualidad del mercado laboral español. 
 
Ante esa situación resulta lógico que una nueva estructura de los contratos esté en la agenda política de los partidos y en sus negociaciones para la formación de gobierno. Una de las propuestas que hay sobre la mesa es limitar los contratos a tres modalidades: un contrato de relevo y para la formación, un contrato indefinido y, lo que han llamado, un contrato estable y progresivo.
 
Este último es la gran novedad y algunos detalles sobre cómo sería (indemnización creciente, limitación a dos años y conversión en indefinido) están ya dibujados. La virtud de un contrato de este tipo es precisamente su capacidad para transformar el empleo temporal en permanente. Otra ventaja es la simplificación de un modelo saturado de posibilidades contractuales de todo tipo. En su reverso negativo está la pérdida de derechos de los trabajadores que temen los sindicatos. 
 
Pero todo ello depende de la redacción final de una norma que ahora mismo se encuentra lejos de convertirse en realidad ante el escenario político que se vislumbra. El cambio de tendencia del paro registrado de febrero debería servir de aviso sobre lo que el mercado laboral puede depararnos en este 2016.